Nos ha pasado a todos. Empiezas a aplicar presión hacia atrás en los mandos y comienzas la recogida, pero la pista se ve anormalmente lejos debajo y el avión está perdiendo velocidad rápidamente. Sabes que el aterrizaje va a ser duro… o peor aún, podrías entrar en pérdida y desplomar el avión sobre la pista.
Ahora bien, además de motor y al aire, ¿hay algo más que se pueda hacer?
¿Cuándo ocurre una recogida demasiado alta?
Calcular correctamente la altura sobre la pista no es fácil. Encontrar el momento exacto para iniciar la recogida tampoco es una ciencia exacta, pero hay ciertas cosas que se pueden hacer si al recoger te quedas un poco alto.
Cuando sobrevuelas el umbral de la pista y cambias demasiado pronto tu mirada del punto de toma al horizonte, es muy probable que inicies la recogida demasiado alto. También pueden influir ilusiones visuales, como una pista más ancha de lo normal.

Seguramente has sentido esa desagradable sensación de que estás demasiado alto, perdiendo velocidad rápidamente y acercándote peligrosamente a una pérdida. Parece como si el avión se quedara flotando en vuelo nivelado muy por encima de la pista.
En la mayoría de los casos, la mejor opción es hacer motor y al aire. Pero si decides continuar, hay algunas cosas que puedes hacer para corregir la situación y aterrizar con seguridad. Aquí te explicamos cómo actuar:

Mantén la posición de morro constante
Durante una recogida alta, el avión está demasiado lejos de la pista y con un ángulo de ataque relativamente alto. Lo primero que debes hacer es evitar empeorar la situación: no sigas tirando de los mandos. Si lo haces, continuarás la recogida a la misma altura y podrías entrar en pérdida o acabar con un aterrizaje muy duro.
En su lugar, mantén una posición de morro ligeramente elevada pero sin empujar los mandos hacia delante, ya que esto podría generar un descenso excesivo e incluso podrías tocar primero con la rueda delantera.
Quizá puedas aliviar algo de presión hacia atrás en los mandos si el avión está comenzando a subir (lo que se conoce como ballooning), o si aplicaste demasiada presión la primera vez. En cualquier caso, tu objetivo debe ser mantener la actitud constante.
A medida que el avión se desacelera, comenzará a descender lentamente hacia la pista. Entonces puedes volver a aplicar presión hacia atrás para hacer una segunda (y esperemos que definitiva) recogida, adoptando la actitud habitual de aterrizaje.
Y si ves que la tasa de descenso es algo alta, añade una pequeña cantidad de potencia para reducirla y conseguir un aterrizaje suave.

Si tienes dudas, motor y al aire
Una vez más: si necesitas bajar mucho el morro o no tienes claro que vayas a poder aterrizar con seguridad, haz motor y al aire de inmediato. Cuando vuelvas al circuito para intentarlo de nuevo, piensa qué salió mal en la primera aproximación y haz los ajustes necesarios. ¿Fue por una ilusión visual provocada por el ancho de la pista o hubo otro motivo?

